Recuerdo la hermosa noche de estrellas y luna plateada que me hizo quererte. Aún siento tus manos acariciándome suave y tiernamente, siento tu respiración agitada, tu aliento, los fuertes latidos de tu corazón, tu voz susurrándome lindas palabras al oído, tus labios sedientos de un beso prohibido...
No se si fue producto de mi imaginación, pero podría jurar que te sentías tan temeroso por mi como yo por ti.Fue una noche mágica, era como si en éste mundo solo existiéramos tu y yo, sólo podía sentirte, sólo quería que esa noche fuera eterna. Me transportaste a un lugar donde me sentía segura junto a ti, donde sólo me importabas tu.
A pesar d ello me he quedado sin ti, y aunque jamás podré despojar de mi ser tan exquisitas sensaciones ni quien las provocó en mí, sólo me queda aceptar la realidad y recordarte cual sueño inalcanzable.

Aún sigo esperando bajo la misma luna tu llegada...

No hay comentarios:
Publicar un comentario