
Quizás ya nunca vuelva a mirarte a los ojos, quizás seas tu quien no quiera volver a verme, juro que jamás olvidare ningún instante que viví contigo, juro que jamás olvidaré cuanto te quise.
No prometo olvidarte, tampoco prometo dejarte de amar, solo me he prometido algún día dejarte atrás.
A veces miro al cielo y recuerdo tu sonrisa, sin poder evitar sonreír, así como las muchas veces que sólo contigo pude ser feliz.
Caminando con la tranquilidad de mi soledad pienso en cada detalle que me hizo amarte con locura, comienzo a enumerar todo aquello que me enloquece de ti, y es entonces cuando me doy cuenta, que amo hasta el mas humano de tus defectos y que no tengo marcha atrás.
A veces solo quiero escuchar tu voz, luego sé que simplemente con eso no me conformaría. Quisiera volver a verte, saludarte con un beso en la mejilla y un abrazo como si fuésemos viejos amigos, luego me doy cuenta que no lo soportaría.
Aún sigo esperando ese momento, cuando por fin pueda ir a la cama sin pensarte, y poder gritar a los cielos que por fin ha muerto hasta mi último sentimiento por ti.
