
Extraño tu mirada penetrante e intensa que me invita a soñar.
Extraño tus manos que al tocarme estremecían cada espacio de mi cuerpo.
Extraño tu boca que con cada beso me expresaba todo aquello para lo que sobraban las palabras.
Extraño tu voz que me guiaba cada vez que perdía mi rumbo.
Extraño tus brazos que me brindaron calor cuando sentí frío y me hacían sentir segura.
Extraño todo tu cuerpo que se convirtió en mi mayor debilidad y me incitaba a hacer realidad mis más oscuras y placenteras fantasías.
Extraño cada momento junto a ti que me llevaron a conocerte y a quererte sin medida.
Extraño todo de ti, pues ahora eres todo aquello por lo que vale la pena vivir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario